Hola,
Este es el último número de Tejido Español. Lo escribo con esa mezcla rara de orgullo y nostalgia que tienen los finales: empezamos en abril con una pregunta —por qué sabemos tan poco de la moda que producimos— y terminamos en junio con muchas más respuestas de las que esperaba encontrar.
Junio ha sido el mes de recoger. Salimos a la calle de Madrid a grabar street style real, sin pasarela y sin estilismo prestado; me senté a pensar qué me llevo de estos tres meses contando la moda española; y por fin tengo los números de cómo ha crecido @tejidoespanol desde el primer día. Te lo cuento todo aquí.
"España tiene hilo propio. Este proyecto nació para contarlo, y vaya si lo hemos contado."
Si has estado desde el Número 01, sabes que esto era un TFG. Lo que no sabía yo es que se iba a convertir en algo a lo que cuesta tanto decir adiós. Antes de cerrar, déjame enseñarte lo que ha sido junio.
Lo que publicamos en junio
Los números, desde abril
[Sustituye los corchetes por tus cifras reales antes de enviar.]
La reflexión del cierre
Contar la moda española me ha enseñado que la identidad no se diseña: se hereda, se gasta y se vuelve a coser.
Empecé este proyecto pensando que iba a hablar de marcas. Termino sabiendo que en realidad hablaba de personas: de quién hace la ropa, de quién la lleva y de por qué un país que viste al mundo casi nunca se mira a sí mismo. Me llevo entrevistas, calles, tejidos y la certeza de que esta historia merecía contarse en español. La reflexión completa —y todo el archivo del proyecto— se queda para siempre en la web.
Todo se queda en la web
El proyecto termina, pero el archivo sigue abierto. Sin muros.
Visitar la web →Antes de irme
No habrá número de julio, y está bien que así sea: Tejido Español nació con un principio y un final, y llegar hasta aquí ya es más de lo que imaginé en abril. Todo lo publicado —artículos, entrevistas, street style y newsletters— se queda disponible en la web para quien lo quiera leer.
Si has llegado hasta el final, gracias de verdad. Por leer, por compartir y por creer que la moda española merecía su propio espacio. Esto ha sido solo el principio de algo que pienso seguir contando.